Capítulo 19. Celos inesperados.
Ya a media noche, cuando Lukas calculó que Sofía ya estaba durmiendo, se fue a su habitación y se acostó a un lado y tal como pasó la noche anterior.
Cuando se acostó, ella, profundamente dormida, se movió y le pasó la pierna por encima y colocó su brazo en su pecho.
No pudo evitar sonreírse, le gustaba esa sensación que ella le provocaba, y eso hacía que fueran surgiendo en él, sentimientos por Sofía.
Le dio un beso en la frente y suspiró complacido, lo único que tenía que hacer, apenas ama