Capítulo 16. Una nueva tregua.
Sofía miró horrorizada los restos destrozados de su querido peluche sobre la cama. Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras tomaba con manos temblorosas lo que quedaba de su preciado recuerdo. No pudo evitar sentir que le hubieran arrancado una parte de sí misma.
—¿Por qué, Lukas? —Su voz era apenas un susurro quebrado—. ¿Por qué lo hiciste?
Lukas se quedó paralizado, viendo el dolor en los ojos de Sofía. De repente, toda su ira se evaporó, reemplazada por una punzada de culpa.
—¿Cómo pudiste