NARRA ALAN
No tengo palabras para expresar la emoción que sentí en el momento en que ella me dijo príncipe. Habían pasado semanas desde que despertó y no podía estar ni un solo momento lejos de ella. No quería que se sintiera sola y sabía que el estar en esa cama sin poderse comunicar libremente y mucho menos moverse la haría sentir muy ansiosa. Salí de esa habitación por un momento después de ver que Susy se había quedado dormida. Estaba feliz que me había recordado, pero no sabía si recordaba