NARRA ALAN
El momento fue demasiado hermoso y sublime para ser verdad. Estar con Susy fue el paraíso y no hay duda de ello. Más quería creer que todos sus gestos, sus palabras y caricias eran sinceras, pero no podía creer en ella, no después de lo que escuché afuera de la habitación de Liz. No estaba preparado para escuchar de sus labios que me amaba, debía de admitir que esa frase me hizo sentir feliz por un momento y más al ver sus lágrimas mi corazón me decía que ella estaba siendo sincera, q