63. Peligrosa obsesión
Alexander cerró los ojos y suspiró, cuando los abrió de nuevo se puso de pie.
— Lamento los problemas que Edgar esta dando, si estos comportamientos continúan no la piense dos veces en hacer que repita el año, agradezco su consideración por ser un benefactor importante de la escuela pero Edgar debe aprender que eso no le da la libertad de hacer lo que quiera.
— Claro señor Escalante.
La directora se puso de pie y ambos se estrecharon la mano, Alexander se puso al lado de el escritorio frente a