60. Sus deseos son órdenes
En la habitación Mónica y Edgar estaban de lo más divertidos y pasionales, dentro tenían varias botellas de alcohol que al poco tiempo que llevaban encerrados ya se habían terminado.
Edgar estaba ya bastante ebrio cuando Mónica se dio cuenta de ello decidió que ya había llegado el momento de terminar con eso.
— Será mejor que te vayas, tu novia Dayana ya debe de estarte buscando por las habitaciones de la casa.
El comentario de ella puso en alerta los sentidos adormilados de Edgar quien se pu