42. Cartas sobre la mesa
En lo que Dayana y Esmeralda se toparon en la entrada, dentro de la casa Edgar salió de su habitación aún irritado, llegó a la cocina y tomó el plato con las rebanadas sin verduras.
— ¿Y Daya?.– Pregunto al no verla y empezó a comer.
— Se fue, estaba muy enojada...
— Esa mujer es un maldito ogro
— Si tanto te molesta termina con ella, nose porque te complicas demaciado
Alexander bebió de su soda, al principió el se sentía algo culpable por lo que había echo con ella, considerando que era la no