39. Sinvergüenza
Trato de ser ajeno a ella y se volteó a otro lado sintiéndose como un depravado, pero sus instintos eran aún más fuertes la necesidad de verla lo carcomia por dentro, después de todo no era la primera vez que miraba a esa encantadora mujer en ropa interior, el ya había tenido la dicha de ver su piel desnuda, ante esa idea el cuerpo de Alexander empezó a vibrar, incapaz de controlar sus impulsos se puso de pie.
Dayana acaba de ponerse el pantalón que Edgar le había regalado, sorprendentemente l