28. Sensaciones indiferentes
El resto de la semana se había ido como un suspiro, era viernes en la noche, Dayana estaba en su casa de lo más cómoda comiendo y viendo televisión, Edgar pues se había ido de antro con unos amigos, Dayana no había querido ir ya que al día siguiente iría a su casa, seria algo ridículo regresar a casa en la madrugada y a las horas ir de nuevo a ver a Edgar así que para evitar que la invitará a dormir en su casa decidió quedarse en la suya.
Por otro lado Alexander no la estaba pensando nada bien,