París me pareció fantástico y romántico, elegante y divertido a la vez, festivo y moderno. Como es obvio me impresionó la Torre Eiffel, el Sena y el bois de Boulogne donde se hacía el torneo. Apenas nos instalamos en el hotel, los organizadores le informaron a Ashley que debía jugar a las 4. Almorzamos algo frugal y salimos al Stade Roland Garros. La cancha era de tierra batida.
-Solo 16 jugadoras clasifican al cuadro principal-, me fue diciendo Ashley mientras Heather me ayudaba a ponerme la