Mundo de ficçãoIniciar sessãoCaminando las calles de la ciudad me di cuenta de que este medicamento que me había puesto el doctor me hacía ver las cosas de otro modo, todo bien. Son un milagro pues.
Llegué al consultorio tranquilamente. pasé directo mientras me estaba esperando. Simplemente saludé y me senté a donde me indicaba el psicólogo.
—Buenos días. Parece que tiene mejor ánimo —Dijo de buena manera —Señorita Danna







