LILIBETH
El corazón no deja de palpitarme fuerte dentro del pecho, rodeo con los brazos a Oliver, sé que no le gustan las demostraciones en público, pero no me importa, mis ojos se empañan de lágrimas e inspiro su olor a loción masculina.
—Es real —susurro solo para él.
Oliver me envuelve en sus brazos y siento su fuerza.
—Creo que mejor nos vamos, antes de que todo se arruine —habla Xander y tiene razón.
—El bebé —inquiere con cautela Oliver, viendo mi vientre.
—Está bien, tranquilo —le asegur