Mundo ficciónIniciar sesiónLILIBETH
Agarro con fuerza las esquinas de la mesa del laboratorio, Aiden empuja cinco veces más y me corro, está enfadado porque no permití que me follara sin condón, le amo, confío en él, pero no me gustaría hacerlo sin protección alguna, ha pasado un par de días desde que me quitó la virginidad, y desde ese momento no ha dejado de follarme a lo bestia.







