AIDEN
Todo me da vueltas, en especial luego de haberle confesado algo íntimo a Kaira, y ahora esto, Lilibeth, debí suponer que no se quedaría con la respuesta de anoche, cuando me dijo que ella y su familia querían visitarme, pensé que estaba loca, le dije mil veces que no y ahora la tengo estrangulándome.
—No respiro —me quejo.
—Oh, lo siento —se aparta de mí y sus ojos se cristalizan—. Creo que me he emocionado.
Asiento. Bajo la mirada y noto su redonda barriga.
—Te ves muy bien —anuncia.
—Y