Mundo de ficçãoIniciar sessãoLILIBETH
HORAS ANTES
Siento que la rabia me consume, y no dejo de enjuagar mi cuerpo con agua caliente y jabón, como si eso pudiera borrar todo rastro de Aiden sobre mi piel, las lágrimas salen y el dolor en mi pecho me hace saber que tengo que darle una lección. Él me cree débil o como alguien a quien puede manejar a su antojo, no lo soy.
Salgo de







