URIEL
Mi pecho sube y baja, la adrenalina recorre todo mi torrente sanguíneo y creo que no voy a soportar el estar un día sin poderla ver, Aiden King es un maldito, no debió meterse donde no le llaman, pero ignoró mis advertencias y ahora tiene algo que solo me pertenece a mí.
Miro a mi alrededor, el desastre es claro, todo está desordenado en la oficina de mi padre, quien luego de la pelea, se marchó sin decir una sola palabra. Mejor.
Camino de un lado a otro, pensando en cómo recuperarla, pod