Monserrat
—¿A dónde me llevas? —pregunto curiosa, pues después de terminar con su llamada se giró y me quedo viendo con cara de picardía ahí supe que algo planeaba, pues saco un pañuelo de su camisa para después tapar mis ojos y aquí estoy caminando hacia donde, pues no lo sé, solo me dejó guiar por las palabras de Alberto y sus movimientos.
—No seas impaciente, ya casi llegamos —responde dejándome un beso en mis mejillas, siento como se me eriza toda la piel de tan solo sentirlo cerca de mi, h