Alberto
La miró una vez más y no puedo creer lo hermosa que es, nunca creí ser tan afortunado para encontrarla a ella en mi camino, sé que ella me guarda mucho rencor por cómo hice las cosas, pero ahora que ya es mi esposa voy hacer todo lo que esté a mi alcance, me voy a encargar de enamorarla día a día con detalles y acciones que voy a empezar por cambiar.
—¿Qué tanto me miras? —pregunta, con su mirada puesta en mí, creo que me acabo de delatar yo solo al mirarla tanto.
—En lo que viene para