—Ah, eres tú. Genial, te he estado buscando desde ayer. Soy Andréi. Andréi Dupont —, se presenta con una sonrisa mientras extiende su mano para un apretón.
¿Bueno?
No quiero ser grosera, así que estrecho su mano. —Encantada de conocerte. Entonces, ¿hay algo que necesites de mí? —, le pregunto, sin perder de vista el reloj. Mi clase está por comenzar.
Andréi se frota la nuca, todavía sonriéndome. —Me preguntaba si podemos hablar. Verás, me interesa saber más sobre ti, Camila. ¿Qué tal si comemos