Jessica
Todos se acercaron a saludar a Rhonda, pese a que no todos sabían lo que había pasado, sí sabían que algo malo le había ocurrido.
―Como es casi la hora de almuerzo, ¿por qué no vamos al comedor? Allí podremos hablar mejor ―sugerí, a lo cual todos accedieron.
Llegamos, pedimos nuestras comidas y nos acomodamos.
―Bueno, como la mayoría sabe, yo estuve con un hombre muy violento, me hizo mucho daño, por eso él se fue a la cárcel, pero salió esta mañana y fue a verme a la casa. Los guardaes