"Giovana"
Miré hacia la puerta y Rubens se había detenido a dos pasos de ella, de la misma manera que se quedaba en el bar de mi papá, piernas abiertas, manos juntas al frente del cuerpo, cara de pocos amigos. Siempre era gentil conmigo cuando iba al bar con mi papá y sonreía y cuando sonreía parecía la persona más divertida del mundo. Pero ahora no estaba sonriendo.
—¡Rubens! —lo llamé y se volteó en mi dirección, sin sonreír, solo con esa seriedad. Tampoco dijo nada, solo me miró y esperó—.