"Hana"
Rafael y yo salimos de nuestra fiesta en su camioneta, que estaba toda decorada con flores y cartelitos de "recién casados", "ahí vienen los novios" y "felices para siempre". Pensé que íbamos a casa, pues él le había dicho a Giovana que durmiera en el apartamento de Raíssa y no íbamos a viajar en luna de miel, ni habíamos combinado nada especial, pero tomó otro camino.
—¿A dónde vamos, psicogato?
—¡A casa, mi loca! —Sonrió.
—¡Te equivocaste de camino! —Reí.
—No me equivoqué, vamos a