"Hana"
Llegamos al bar, que ahora no recordaba en nada al bar, estaba completamente transformado en un salón de fiestas. Estaba nerviosa, ansiosa y por mí habría bajado del auto y corrido hasta el psicogato y dicho sí de inmediato. Pero tal vez si hacía eso Adèle me jalaría la oreja y me haría comenzar todo de nuevo, entonces respiré profundo y traté de controlarme.
Mi tío me ofreció el brazo y solo entonces me di cuenta de que había olvidado algo muy importante, tan importante como el vestido. Me quedé paralizada en la entrada y miré a Adèle completamente perturbada.
—Del, ¡olvidamos el ramo! —Hablé angustiada y ella sonrió.
—¿Mira, de verdad? Pero ya hay tanta flor en ese velo enterito bordado. Ve entrando, Nana, todo va a salir bien. —Me incentivó y fui caminando con mi tío, sintiendo la falta que hacía el ramo y regañándome por dentro por haber olvidado eso.
Mi tío y yo nos detuvimos frente al altar, Rafael estaba allí, lindo, con esa sonrisa entre paréntesis que amaba y solo