"Hana"
Llegamos al bar, que ahora no recordaba en nada al bar, estaba completamente transformado en un salón de fiestas. Estaba nerviosa, ansiosa y por mí habría bajado del auto y corrido hasta el psicogato y dicho sí de inmediato. Pero tal vez si hacía eso Adèle me jalaría la oreja y me haría comenzar todo de nuevo, entonces respiré profundo y traté de controlarme.
Mi tío me ofreció el brazo y solo entonces me di cuenta de que había olvidado algo muy importante, tan importante como el vestido