"Irina"
Bajé del carro bajo la mirada atenta de Leonel, entré en esa fila enorme que se extendía paralela al muro de la prisión y hasta creí que me desmayaría. Hasta no sería mala idea sentirme mal solo para salir de ahí. Miraba a ese montón de gente amontonándose ahí para entrar a ese lugar decadente y me costaba creer que la gente realmente hiciera visitas en este lugar.
Eran apenas cuatro o cinco hombres, varios niños y muchas mujeres, mujeres mayores, algunas señoritas, sosteniendo bolsas