"Manuela"
Llegué a la oficina cantando y sonriendo, sintiendo que todos los colores eran más bonitos, el día más brillante y que la vida era demasiado buena. Pero no podía ser de otra manera, después de la noche de amor que tuve con mi grandote que, finalmente, se me declaró.
— Chicos, ¡pero ese delegado es todo un espectáculo! —Rick apareció frente a mi escritorio sonriendo.
— ¡El amor es un espectáculo, Rick! —Le sonreí.
— Explica, lindita —sonrió y se sentó.
— Me ama, Rick, ¡él me ama! —