"Manuela"
Entre la visita del papá de Flávio el sábado y el almuerzo del domingo en casa de Alessandro y Catarina, terminé no llamándole a mi hermano, pero quería saber pronto de Camilo qué estaba pasando. Aproveché mi hora de almuerzo para hacerlo.
—¡Hola, Manuelita! ¿Cómo estás mi hermana? —Camilo me atendió con el mismo tono cariñoso de siempre. No importaba lo que estuviera haciendo, o cómo estuviera su humor, siempre me atendía así.
—Estoy bien. ¿Y mi hermano preferido, cómo está? —se ri