"Flávio"
El teléfono de mi escritorio estaba sonando, contesté y la secretaria me informó que había una mujer que quería hablar conmigo, pero no se identificó. Me pasó la llamada y apenas contesté escuché la voz de Sabrina.
—Flávio, te necesito... —Parecía estar llorando y parecía ansiosa, casi descontrolada.
—Ah, Sabrina, ¿qué onda? ¿Vas a empezar otra vez? Esta vez no va a funcionar. No me vuelvas a llamar. —Estaba listo para colgar, pero me lo impidió.
—NO CUELGUES, FLÁVIO. —Gritó. —Si no