"Samantha"
—Vaya, menos mal que hoy es domingo y el centro comercial cierra más temprano —dijo Manu cuando nos encontramos en la puerta de la tienda donde yo trabajaba.
—Ni me lo digas, Manu, ¡mis pies me están matando! —respondí haciendo una mueca de dolor.
—Y hoy no tenemos quien nos lleve, Pablo está libre —me avisó Manu.
—Qué bueno para él. Ha sido muy amable con nosotras.
—Es verdad. Es súper buena gente. ¿Compartimos un taxi? Estoy demasiado cansada para tomar el autobús —propuso Manu