Capítulo 38: El amor está en el aire...
Miré el celular y vi la notificación de mensaje, era Alessandro avisándome que ya estaba en la puerta esperándome. Tomé mi bolso y bajé flotando en una nube de felicidad.
— Buenos días, hermosa. ¿Dormiste bien? —dijo Alessandro después de atraerme hacia él y darme un beso deliciosamente lento.
— Dormí divinamente, soñando con mi novio hermoso e increíblemente guapo —respondí con una sonrisa tonta después de nuestro beso.
— ¡Creo que ese soy yo! —dijo con una sonrisa hermosa—. ¿Y dónde está el pe