Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando llego a mi edificio, subo por el ascensor, muerta del cansancio y aún archivando toda la información que me dijo Helen sobre su vida. Siento un gran dolor por ella; imaginar a una pobre niña pidiendo un poco de amor y siendo maltratada, hace que se me estruje el corazón.
Ya en mi apartamento, enciendo todas luces y voy directo a la nevera –"Necesito una cerveza"-. Saco una y salgo al balcón para fumar.







