Al día siguiente Rebecca amaneció sin dolor de cabeza, se levantó temprano y busco la máquina de coser, Johnny estaba tomando desayuno.
- Cariño... por qué te levantaste tan temprano? - preguntó cariñosamente.
Rebecca le sonrió con simpatía.
- Quiero empezar a cocer...a lo mejor si lo hago bien, podré trabajar en eso y dejar el puesto de comida...- dijo entusiasmada.
Johnny la miró con asombro.
- Pero tú sabes cocer a máquina? - preguntó confundido.
Rebecca se encogió de hombros.
- Lo intentaré