Mundo ficciónIniciar sesiónPerdí el conocimiento y me desperté nuevamente. Sólo que ahora me encontraba en una habitación extraña que nunca había visto. Parecía un cuarto de hotel barato. Cuando recuperé completamente el sentido un hombre gordo y desnudo estaba a mi lado tratando de revivirme.
—¡Gracias a Dios! —dijo— lo último que necesitaba era tener que explicarle a la policía por qué tenía a una prostituta muerta a mi lado. ¿Estás drogada?
—¿¡Que!? —pregunté— ¿A quie







