ES SEGUNDO EXTRA, PORQUE DE ALGO HAY QUE REÍRSE.
ES SEGUNDO EXTRA, PORQUE DE ALGO HAY QUE REÍRSE.
Otros tres años después…
—JOANNE—
Todo empezó como empiezan las tragicomedias en esta casa: con una pregunta aparentemente inocente.
—Papá… —dice Marie, sentándose frente a Hawk con esa cara de negociación peligrosa—, ¿por qué yo no puedo jugar fútbol como jugabas tú?
Yo levanto la vista inmediatamente. Hawk también. Nos miramos.
¡Uuuuuuuy esto pinta mal! Muy mal.
Marie ya tiene doce años y sus preguntas ya no son precisamente curiosidad, son des