DDLT. CAPÍTULO 38. Unas credenciales verificadas
DDLT. CAPÍTULO 38. Unas credenciales verificadas
—*— JOANNE —*—
Siento la adrenalina corriéndome por las venas de formas en que ni siquiera soy capaz de explicar.
Frente a mí lo mismo Britney que su padre parecen a punto de convertirse en psicóticos homicidas, pero al final el señor Cunnighan acaba riendo mientras adopta su mejor expresión de desprecio absoluto.
—Déjalos, hija —escupe en cuanto escucha el anuncio del martillero—. Al final tú tienes razón. ¿Qué podría pagar una pobre becada como