31. MI NOVIA
Raquel Martínez.
Giro sobre mi propio eje y me encuentro con el ojiverde que trae un enorme ramo de flores en sus manos y una sonrisa en su rostro.
— Erick... —murmuro.
Él extiende las flores hacia mí así que lo tomo.
— ¿Por qué has hecho esto?
— Porque tú te lo mereces —dice—. Mereces que hagan esto por ti, incluso más.
— N-no... no era necesario...
— Si lo era, lo es porque el momento lo amerita —toma una bocanada de aire y da un paso hacia mí—. Estás hermosa.
Mete un mechón de mi cabello det