49. VÍBORA
Capítulo cuarenta y nueve: Víbora
*Narra Maia Miller*
Él vuelve a estampar su boca sobre la mía en uno de los besos más posesivos que me ha dado. Yo, por mi parte, no puedo hacer otra cosa sino rendirme. Las piernas me tiemblan, mis labios y lengua se baten contra los suyos en una batalla donde todos somos ganadores.
Mi trasero golpea el borde del escritorio y, si separar nuestras bocas, abro los ojos debido a la sorpresa.
Entonces, la veo...
Christine Collins está parada en la puerta miránd