41. TODO ES UN ASCO
Capítulo cuarenta y uno: Todo es un asco
*Narra Maia Miller*
Siento que tarda una eternidad, toda una vida... observándome como fuera yo la culpable de su asesinato
Noto más lágrimas acumulándose en mis párpados y me niego a dejarlas salir.
Sí, me he equivocado. Sí, he hecho muchas cosas mal, puede ser. Y sí, está sufriendo por mi culpa probablemente, pero es que yo también sufrí, lloré y me sentí rota por la suya.
En una historia así no hay un solo responsable del caos, de la lucha, del dolor.