38. SEGUNDA PARTE
Capítulo treinta y ocho (Segunda Parte)
*Narra Maia Miller*—¿Cómo...? —la expresión se le queda a medias cuando el motor del coche se apaga.
Los escoltas proceden con el protocolo de seguridad al mismo tiempo que yo recibo una llamada de Charlie.
¡Joder! Oportuno el tío.
—Lo siento, tengo que tomar la llamada —me explico saliendo del vehículo—. Ve poniéndote cómodo en la suite —señalo el ascensor—, porque tenemos que hablar largo y tendido. Charlie —suspiro al descolgar—, dime que tienes algo