39. HILO ROTO
Capítulo treinta y nueve: Hilo roto
*Narra Maia Miller*
El trayecto hacia la comisaría se me hace eterno. El silencio reina entre nosotros y la tensión se puede cortar como si fuera un hilo invisible, aunque tremendamente poderoso. Y no me cabe duda de que, si tiramos de él, saldrán muchas cosas hechas pedazos, esparciéndose en nuestras narices como partículas suspendidas en el aire, invisibles, pero tóxicas.
Hay juegos que nunca se deben jugar, puesto que son tan peligrosos que matan y todos