24. CUESTA ARRIBA
Capítulo veinticuatro: Cuesta arriba
*Narra Brooke Collins*
Ha llegado la noche y a pesar del maldito ruido de la discoteca no consigo dejar de oír los latidos de su corazón pegado al mío.
Por favor, que estuve a punto de besarle. De besarle, maldito seas, Warren Grant. Después de saber que estación otra, aunque lo niegue, le he tomado del cuello para besarlo. Porque no puedo vivir sin eso. Más sin embargo, tengo que aprender.
—¿Estás completamente ida? —acusa Jake.
Me ofrece una copa de Zinf