“Samantha”
Me reía de la broma tonta de Enzo, y Heitor se sentó a mi lado en la tumbona.
“Déjame ponerte protector solar, cariño”. Tomé el protector solar y él me puso un paquete en la mano.
Mi corazón se aceleró al ver el paquete de pruebas de embarazo en mi mano. Él las había encontrado. Me incorporé, nerviosa, ansiosa, con la boca seca y empecé a temblar.
“Las encontraste”. Eso fue todo lo que salió de mi boca.
“Sí, las encontré”, dije con seriedad. “¿Quieres explicarme?”
“Heitor, yo…” No po