"Samantha"
¡El día había sido tan bueno! Alessandro me dio la tarde libre porque sabía que almorzaría con Heitor. Fuimos a comprar cosas para la casa y lo pasamos genial. Pero después de que Heitor me dejara en mi apartamento, todo se fue al garete.
En cuanto entré, el portero me entregó el correo, y casi se me para el corazón al ver el sobre. No podía creer que me hubiera encontrado. ¿Pero cómo?
Fui a mi apartamento y ni siquiera tuve el valor de abrir el sobre. Me senté en el sofá, aterroriza