—Siento que aún es muy pronto.
Entro a la habitación seguida de Leandro.
Acabamos de dejar a Liam en la habitación continua a la de nosotros y empiezo arrepentirme de haberlo hecho.
—Tiene que acostumbrarse. Además tiene tres años no uno— responde firme sin ningún indicio de arrepentimiento.
Volteo a mirarle incrédula mientras niego.
—Por la misma razón tiene tres, es un bebe Leandro y necesita dormir con nosotros— insisto con la poca paciencia que me queda.
Me mira por unos segundos hasta que