Pov Isis
La tarde más agitada desde que llegue a Ismecadar se había desatado, en palacio los trabajadores parecían, como diría mi madre…pollos sin cabeza…corrían de un lado a otro cargados de las más diversas cosas o retocando el salón, los jardines o cualquier cosa que les pareciera fuera de lugar. Para mi desgracia, no corrí la suerte de llegar hasta mi habitación antes de ser absorbida por el remolino de actividad, así fue como sin darme cuenta llegue a los aposentos de Beren donde termine