Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo veinte.
Hoy el día ha sido extenuante y fastidioso, ya es casi la hora de almorzar, muero de hambre y me encuentro pegada a la silla de la caja porque Lily se encuentra de permiso. Este es el trabajo más horrendo que puede haber, recibir dinero es la cosa más espantosa, por lo menos acá en la sala de belleza. No tengo un minuto libre y dar la vuelta me enreda particularmente. Observo en el teléfono tres llamadas perdidas de un







