Mundo de ficçãoIniciar sessão¡Qué imbécil! Rogers deja de meterte en aguas profundas porque no sabes nadar. Me recrimino con las manos en la cabeza, no dejo de pensar en esa mujer. Y ahora debo sacar de donde sea un gato para que Sheila lo lleva a consulta.
— ¡No, de ninguna manera! no me agradan los gatos - debo lograr que lleve el gato ya que me averguenza el hecho de haber llamado solo porque sí.
— ¡Cariño por favor! seré tu esclavo - me observa con interés, ya tengo su atención







