— ¿Estás loca? No creo poder ayudarte con eso, Olivia— dijo Samantha.
— ¿Por qué no? Siempre fuiste y seguirás siendo mi mejor amiga, que te lo va a impedir, ¿tu esposo? ¿El bebé? — dijo Olivia preocupada— con el primero podemos invitarlo también, y por ésta preciosura, le buscamos una niñera.
— Para todo tienes una solución Olivia dijo Samantha riendo— está bien seré la madrina de tu boda.
— Me haces la mujer más feliz del mundo amiga— dijo Olivia— ¡Qué más puedo pedirle a la vida! ¡Tengo