Perspectiva de Dominic
El trayecto hacia la clínica San Raffaele fue inusualmente silencioso, al menos por mi parte. Mi mente estaba fija en ese apretón de manos de la madrugada anterior, en la esperanza de ver esos ojos miel abiertos de nuevo. A mi lado, Liam y Spencer compartían una tensión diferente, una que olía a café mal dormido y a secretos de pasillo.
Spencer, que conducía con una mano en el volante y la otra rascándose la nuca, no dejaba de mirar a Liam por el retrovisor. De repente, f