Perspectiva de Cloe
La pequeña casa de piedra se sentía de repente mucho más pequeña con la presencia de Dominic y el hombre que lo acompañaba. Liam se mantenía en el umbral, observando el interior con una mirada analítica que me recordaba a la de un ingeniero tratando de descifrar un código complejo.
—Tú debes de ser Liam —dije, tratando de recuperar el aliento tras el impacto de ver a Dominic—. El famoso Liam del que Mía me hablaba tanto. Decía que eras capaz de encontrar una aguja en un paja