Mundo ficciónIniciar sesiónAl cruzar el umbral de la puerta de la casa para ir al instituto, noto que Donnovan está distante, como tratando de concentrarse en algo, pensando y pensando. Todavía falta alrededor de media hora para entrar a la primera clase y sin la necesidad de pasar por Paython, tenemos tiempo de sobra. Al aparcar en el estacionamiento Donnovan no hace ningún intento por bajarse y es aquí donde siento que se me viene la se San Quintín.
—Yo







